Un rincón con telarañas
Ven, entra y leeme a escondidas. Cómo si te diera miedo reconocer que quieres conocerme por encima de las palabras que no digo pero escribo. Como si tú fueras capaz de descubrir que está dentro de la línea que forma mi vida real, y qué está fuera dónde sólo queda espacio para lo imaginado y lo ficticio.
Ven leeme, y confía en que todo lo que está escrito aquí con mi firma por debajo, no es más que un ataque de sentimentalismo poético, una manera de burlar la maldita monotonía, de romper con los grilletes de la rutina, y hacer creer que así, no me sobra ningún día.
Ven leeme y descubre, cómo me imagino en vidas ajenas, quizá porque ya sólo veo derrotas en este frío o porque la envidia me viene, se cuela y me invade, me llena los pulmones y me pudre día a día tanto o más como los cigarros en las noches de insomnio.
Ven, leeme y gritame a la cara, que la red en la que me encuentro tan cómoda, es la que he fabricado yo misma, que ya no me mece, ni me sirve para cazar moscas o moscardones, que ya estoy tan atrapada que tener ochos patas, no me sirve de mucho.
E_Trusca


