Abril
Es como llevar un hormiguero en las entrañas. Un cosquilleo psíquico que te recorre la boca del estomago y se va extendiendo hacia arriba inundando la garganta y taponándole la salida a las palabras. Exactamente igual que cuando en verano te encuentras en el campo con esas enormes manchas oscuras de hormigas que intentan entrar en el hormiguero creando un caos brutal a simple vista, cuando en realidad ese caos es un orden por el que todas acaban teniendo su turno y su función. Pues eso mismo es lo que esos putos bichos que tengo dentro me hacen a mí. Un orden que crea un caos; un caos que me deja sin salidas, indefenso y resignado a sentir los cosquilleos y la angustia de no encontrar caminos.
Se comen mis órganos desde dentro. A mordiscos, relamiéndose entre bocado y bocado y yo no puedo hacer nada para echarlos. Nada. He perdido el tiempo dibujando castillos de colores en las nubes para los demás; y he olvidado dedicar algo de tiempo para remodelar con calma las grietas y fisuras que aparecían en mi refugio... Me he creído un artista, cegado por colores y formas imposibles, y he olvidado el trabajo de cantera, oscuro y aburrido. Ese que siempre ha tenido sitio para mí.
Y ahora; el derrumbe me va a coger dentro y sin posibilidad de salir a tiempo.
Abril de animales, derrumbes y grietas. No temo a los animales huidos, sino a los enjaulados en paredes de terciopelo, agua caliente y jabón con aromas de todas las frutas tropicales.
Abril de salvajes.
MrWahWah


