Dejar de fumar es malo para la salud
Estoy dejando de fumar, ahora que todos los bares son espacios sin humo, y sin gente, casi.
Se me hace tan raro verte sin esa nube de niebla que te envolvía cada tarde de cafés... Si te soy sincera, ya no me gustas tanto. Te concedía un encanto especial, ahora eres como una película sin banda sonora. Te falta un algo. Por eso intento no mirarte demasiado, y clavo mi mirada en el remolino que se forma en el fondo de mi taza. Nos perdemos entre conversaciones sobre la lógica y las razones, sobre pretextos, que no son más excusas, para esto y para lo otro. Y a mí me llega todo amortiguado, como si mis sentidos estuvieran recuperándose de una especie de anestesia general que ha durado mucho tiempo. Me falta humo en los pulmones, y modestia en la punta de la lengua, sospecho que eso te jode,más que cualquier otro defecto que pueda tener.
Me miras y veo dos corderos degollados en el fondo de tus pupilas que me piden a gritos piedad por insolencia, agota esto de oír lo que no dices, y de leer entre lineas lo que no te atrever a confesar, de buscarle giros a esta historia...
Y aún así estamos tan cerca que podríamos calentarnos los labios sólo con nuestro aliento, y seguimos como siempre imitando un día normal, de una vida normal, de dos personales normales que por encima de todo sólo lo fijen porque se sienten solas...
E_Trusca


