7 whiskys tiene un rato
Sólo llora en los bares, cuando lleva una copa de más y no le quedaba dinero para otra.
Tiene aspecto de perro apaleado, pero su mirada es fría y desconfiada, como de haber odiado mucho, sin embargo sus ojos parecen implorar algo, otra oportunidad quizá. Nadie le hace caso, siempre está ahí, sin más, como si fuera parte del mobiliario. Se debe estar muy asustado o muy resignado, cuando la vida corriente deja de interesarte, cuando te pasas el día cobijado en un bar con los rincones apestando a miseria. Se debe estar muy acojonado o ser muy cobarde.
Cuando no está demasiado borracho, es metódico, temeroso de las personas analíticas, siempre cuestiona y a menudo sospecha. Trabajaba en una empresa distribuidora de ediciones desde hacía 20 años, ahora está en paro. Tiene un hijo que ve cuando a su ex le sale del coño, acaba de cumplir doce años, juega al fútbol y es el más listo de su clase. No pudo regalarle la camiseta de no sé qué jugador de la selección, ni un pastel, ni tampoco llevarlo a parque de atracciones, estaba ocupado meciendo sus dudas en el desnivel de las balanzas de dos copas de más. Supongo que detalles así marcan la diferencia entre hijos que odian a sus padres y otros que los adoran...
Dentro de nada será de nuevo mañana, y mañana es un tren que nos lleva sin billete de vuelta.
Dentro de nada será mañana y no podré remediarlo, sólo puedo elegir donde quiero que me pille, y no será en este bar, donde tipos como mi padre llegan con la lengua al fondo del vaso del cubata.
E_Trusca




Joe Andrés dijo
Tienes diez dedos, distribuídos en dos manos. Algunas veces le sacas más partido a uno solo y otras a los diez juntos. Cuando pulsas el botón de tu cámara o cuando tecleas un Post. Este Post es casi una fotografía. Haces ver los sepias y amarillos del serrín en el suelo y el claroscuro de una vida en blanco y negro. Sin color.
19 Marzo 2011 | 12:46 AM