Zombis, enanos y cabezudos.
Los zombis, como figuras fantasiosas, siempre me han parecido terriblemente interesantes. Y ahora, que son más visibles a la luz del día, aún más. Han superado las limitaciones de la luz del sol; han evolucionado aprendiendo a protegerse con unas protecciones de cristal que ellos llaman gafas. Ahora es más fácil encontrarse algunos en la rutina diaria. Al doblar una esquina, en el paso de peatones antes de cruzar o sobre la mesa de cualquier cafetería. Como especie en expansión hay lugares que aún no son habitados, los más recónditos y silenciosos aún están a salvo, como bibliotecas o teatros.
Enanos que se creen gigantes que sitúan sus opiniones y gustos por encima del resto del sistema solar. Convencidos plenamente de poseer la verdad universal y el único gusto aceptable para lo correcto. Personajes que no pasan del metro y miran tan hacia arriba y con el cuello tan estirado que se creen que aquello que ven al final es el borde del planeta y tienen la fortuna de creer que lo que ellos ven es el mundo; y el resto; ilusiones de los demás. Gigantes a los que cortaría la cabeza sin dudar con una buena espada. A ver qué tal se defienden de puntillas después.
Listos de Spotify y blogs de música indie; que se pierden en intentar escuchar, ver y leer todo lo que está de moda sólo por inercia. Individuos que basan su gusto en el remisor de la información. Si viene de un tipo más moderno que yo, esto molará. Si viene de un tipo que se ha comprado las camisetas en Zara; no molará. Sin ningún gusto estético ni cohesión. A esos que pasean por tablones de tuenti y listas de reproducción de Spotify para escuchar sólo lo que escuchan sus amigos los modernos; a esos... les cortaría las orejas. Es obvio que no les sirven para nada.
Éticas de mercadillo y principios comprados en sección de oferta de macro supermercado; que no sabrían ni escoger entre derecha e izquierda por sí mismos. Conversaciones completamente absurdas sin ningún interés intelectual más allá del de destacar y soltar lo que han aprendido en wikipedia. Disputas dialécticas que son como realizar carreras de caracoles para averiguar cuál es el más rápido cuando si lo miras de lejos; la velocidad de los dos es de absoluta vergüenza ajena. Pues eso os pasa a vosotros. Que sois extremadamente gilipollas. A estos les cortaría las piernas; para que los dos pierdan la carrera. Sería lo más justo, no merece ganador.
Sonrisas enlatadas, payasos que sonríen o disimulan sin ninguna gracia mientras te examinan de arriba abajo. Encuentros, envueltos en saludos cordiales que huelen, huelen mucho. Superdotados de la imagen y la moda, que aunque estén llenos de mierda, aparentan estar tan limpios que no te miran a la cara, por si se manchan demasiado contigo. A estos, les arrancaría los ojos. Las brochetas de ojos, si están bien tostadas, saben genial.
Líderes de manada que en otro ecosistema no durarían ni dos semanas que se creen con derecho de asomar los dientes si pisas el borde de su territorio al pasar por alado. Prepotencia infinita del que no tiene hambre de mundo, y es feliz mandando en su cortijo sin conseguir entender que en el mundo, los cortijos como el suyo; acaban abandonados y llenos de malas hiervas. A estos, les quitaría el pecho. Ya está bien de tanto sacarlo y sacarlo.
No creo que las comparta. Hoy el banquete es para mí solo.
MrWahWah




argivo dijo
Aquí, en Colombia, abundan como verdolaga en la playa. Una amiga, que no los soporta les echa angarilla, en plena calle. Peores que los académicos casposos. UN abrazo. Argivo
10 Marzo 2011 | 10:52 PM