Las cosas claras.
Somos como somos porque fuimos lo que fuimos, dices, yo prefiero decir que, somos lo que somos porque la mayoria no fuimos lo que queriamos ser.
Eres como la realidad, triste y puta, dices. Y qué quieres que le haga, si ser hija única y tener los ojos verdes ya dice mucho de mí.
De los sueños no me fío por imprudentes, sin embargo soy de las que deja el pasado escrito en lápiz por si quiero borrar algo, y el futuro no es más que parche del tamaño de un folio en blanco, que espera a que un gilipollas como tu lo llene de planes y propositos. Mi único plan es equivocarme y siempre me sale bien, será que no me da miedo.
¿Cómo, prepotente dices? Bueno... mirate a tí, con tanta humildad que vas acojonado. Además que no sirve más que para hacer sentir mejor a los demás, una estupidez cuando morir es lo más posible que te puede suceder, y dicho esto, siento haberte echo crecer dos decadas de golpe.
¿Qué por qué no quiero verte más, preguntas?
Porque yo aún soy sabado, y tu eres lunes, un triste recuerdo del fin de semana.
Porque a mi me gusta la velocidad y ti te parece peligrosa.
Porque a lo que tu llamas madurar, yo creo que es envejecer.
Porque no sabes leer entre lineas.
Y correr riesgo es una osadía en el mundo el que vives.
Y porque yo seré la triste y la puta, pero tu sólo tienes principios puestos para no parecer equivocado, y eso es aún peor que no vivir en las nubes.
E_Trusca


