Bunker
El aroma de su piel me invade y me obliga a cerrar los ojos para disfrutarlo. Cierro los ojos y huelo, y huele a deseo, y a calor, y a lo divertido que va a ser esto. La sonrisa se me dibuja entre los labios y cuando abro los ojos allí esta. Con el pelo perdido enredado entre las mejillas y sus labios. Con los labios rojos por culpa de mis besos, la piel irritada y la nariz roja de calor de las sabanas. La palma de mi mano se desliza cuerpo arriba, comenzando por sus tobillos, pasando entre sus muslos hundiéndose, perdiéndose entre ellos; y encontrando vientre. Rodeando su ombligo y llegando a su cuello. Para separarse de su piel y ocuparse de ese pelo. Que está hecho unos zorros...
Su vientre se comprime cuando sin que lo espere se acerca pegándose a mis caderas. Sus movimientos piden respuestas y mi cuerpo obedece. Los besos se aceleran, mis manos rodean su espalda y nuestros cuerpos se mueven al ritmo de la música. Música que maneja mi pelvis y sus caderas; que nos regala una explosión a dos bandas, donde la respiración se vuelve gemido, y el gemido, en calma de caricias que te fabrican búnkeres irrompibles.
MrWahWah


