Un café con dos de ausencias
Hoy me he mirado al espejo y vaya mierda. Esta luz es insultante para alguien como yo, y encima he quedado para tomar café contigo. Tendría haber llovido, soy más guapo los días grises, me disimulo entre las sombras del día y por mi mirada triste y mi andar quejumbroso parezco parte del atrezzo. Deberías verme por dentro, porque... ¿sabes? Soy alguien que no tiene nada que ver con esto de fuera. Confieso que sí, que siempre he tenido miedo a muchas cosas; a los macarras de sexto que me pegaban, a los porteros de discoteca, a los tirones de orejas de mi padre, al cabronazo de mi jefe, y a las mujeres cómo tú, pero últimamente no tengo más miedo que el de las sombras al atardecer o a los primeros rayos de sol que se cuelan por mi ventana cada mañana, porque a esas horas es cuando más me doy cuenta de lo solo que estoy. Sin más espectáculo que el de mis cigarros consumiéndose a no sé cuantas caladas por minuto de vida.
Por cierto, recuerdame que si esta vez te presentas no vengamos más a esta cafetería. Aquí el café es un asco, pero sólo quiero que la camarera, esa que me mira por encima del hombro y a lo que yo observo por debajo del cuello, me vea contigo. Con alguien más guapa que ella y mira que ella lo es, pero tú es que me gustarías hasta con zapatos planos.
En fin.. debería marcharme de aquí, de mi mismo y de ti. De mis "ojalá", de tus "lo siento" y "tus otro día" debería... pero,...¿te he dicho que yo sé querer en incondicional?
E_Trusca





thetwenties dijo
me encanta
16 Diciembre 2010 | 03:07 AM