Diciembre
Los pies congelados y los dedos de la mano entre tembleques. El sonido de la llave buscando el hueco de la cerradura fue la meta y nuestras sonrisas, las de la victoria. El frío había bañado la calle de silencio.
En el ascensor tus dedos se agarraron al filo de mi chaqueta. El mordisco en mis labios casi me deja herida pero para cuando racioné para quejarme ya habíamos llegado y la puerta del ascensor te había dejado escapar. Y follamos con guantes, usando las bufandas para atraparnos y haciéndonos prisioneros gracias a la presión de la ropa. Las sabanas hicieron de jaula, y tú y yo; de fieras bien encarcelas.Y follamos como si llegáramos tarde a la cita más importante de nuestras vidas. Rápido y desesperados por arder. Como dos heroinamanos que llevan todo el día sin sentir arder la aguja contra la piel. Tus uñas acabaron destrozando mi espalda, mis manos haciendo prisioneras tus bragas y destrozandolas a tirones.Tus piernas frías me atraparon y el calor fue apareciendo por momentos.
Para terminar durmiendo en el verano de diciembre.
MrWahWah




argivo dijo
Ardido y erótico. Una piez narrativa de brevedad universal, en la ansiedad del sexo... Saludos. Argivo
20 Diciembre 2010 | 06:25 PM