Tu ausencia me sale cara
Te marchaste el día que más llovía. Y me quedé observando como a ti y a tu jodida maleta os borraba el aguacero. Desde entonces no me salen las cuentas.
He ahorrado en mentiras y en condones. Pero me he comprado un gato pardo con los ojos verdes (que se te parece un poco) para que alguien me espíe cuando me duche o me masturbe delante del ordenador (como siempre supe que hacías).
Ya nadie me rompe las medias (ni siquiera el gato), y los viernes me saben a domingo.
Me cansé de que mi única compañía fueran copas de vino y colillas consumidas (puse un anuncio en el periódico) y hace algún tiempo que comparto piso con un musculitos sin cerebro ( que además, se retrasa con el alquiler). Algunas noches nos vemos una de acción o una porno (de las nunca me gustaron), por supuesto ocupa tu lado del sofá y a veces también (después de la porno), tu lado de la cama. Será que no me acostumbro a dormir con pijama y a pierna suelta sin chocarme contigo.
La factura del agua ha ido en aumento, ahora que es el desagüe quien se traga mis orgasmos y no tu boca.
Desde que no estás, he perdido la costumbre de dar las buenas noches, o es que tal vez (las "buenas noches") se metieron en tu jodida maleta, junto con la ilusión y bastantes quilos de mi felicidad (palpo mis bolsillos y sólo me queda calderilla).
Ya no hago uso de mi colección de excusas, es cierto que Triste (mi gato) me mira con ojos acusadores cuando los viernes se me hacen lunes y no aparezco por casa, pero nunca dice nada, ni da portazos enfadado, ni tampoco lo he visto llorar (te quería demasiado cuando llorabas y tus ojos eran verde agua).
No me calzo mis tacones de diez centímetros ni me pongo las bragas de "follar" (sólo tú le pondrías nombre a unas bragas) mi compañero no es fetichista, es un puto narcisista que le gusta mirarse los bíceps en el espejo mientras me atraviesa.
Pero también me he ahorrado las broncas de los vecinos de al lado, ya no grito cuando me corro, ahora son ellos, (lo hacen para joder, pero no creo que jodan como tú y yo lo hacíamos).
Y me ha dado por escribir con paréntesis (una mejoría condenada al fracaso) así quizá encuentre uno entre mis pensamientos y tú.
Pierdo demasiado tiempo en echarte de menos, en recrear tus manos manchadas de pintura por mi cuerpo, en acordarme del sabor de tus labios y de tus muecas cuando me encontrabas fumando... pierdo demasiado tiempo en todo esto, tanto que tu ausencia me sale cara (y no tengo ahorrado).
E_Truska




TERESA santomil gonzalez dijo
Coño... vaya articulazo, fuerte pero bien planteado y real como
la vida misma, me diverti mucho leyendolo
Un saludo
28 Junio 2010 | 11:39 AM